Este señor es un periodista que se dedica a viajar por Latinoamérica y, sobre todo, por la zona amazónica conviviendo con diferentes tribus, comiendo lo que comen, conviviendo con sus rituales y costumbres y ayudando a estas tribus a difundir su mensaje al mundo. Les ayuda a contar su historia al mundo y pedir ayuda para que las grandes petroleras no les quiten su hogar.
La imagen de la señora es una escultura representando la soledad en la tercera edad. Parece triste y esto representa el abandono y la poca ayuda que reciben en ocasiones las personas que no tienen ayuda familiar.
Mecedora: La lectura puede acompañarnos en todas las etapas de la vida. En la niñez, nos ayuda a aprender. En la adolescencia, nos proporciona referentes. En la adultez, nos relaja de las obligaciones y el estrés. En la vejez, reduce nuestra soledad.
Imagen de la mecedora: Se fue sin decir nada. Parece que nada ha cambiado. Su mecedora, donde ella se sentaba. Su libro, abierto por la página por la que ella lo dejó. La pesada manta que utilizaba para cubrir sus piernas. Y el cojín. El cojín en que se apoyaba para leer, leer y leer. Le encantaba leer. Parece que nada ha cambiado. Pero se fue. Se fue sin decir nada.
No hay cosa más triste que una mecedora que ya no tiene quien la meza. Si la miro con detenimiento todavía puedo imaginármela donde siempre, con las gafas puestas, libro en mano, esperando a que llegásemos del colegio. No me he atrevido a mover del sitio el libro y las gafas que se dejó ahí aquel día, aferrándome a la esperanza de que vuelva y termine todo aquello que dejó a medias. Pero no va a volver, la mecedora no tiene quien la meza.
En la imagen podemos ver una mecedora, y encima una manta, un cojín y un libro. Seguramente, una persona se acababa de levantar de la mecedora antes de que se hiciera la foto, por ejemplo, porque hubieran tocado el timbre de casa. Esta imagen representa un momento de paz para personas amantes de la lectura.
La primera fotografía muestra el rostro desanimado de una señora que sentada en un banco da de comer a las palomas como si ellas fueran la única compañía que tuviera en su vida, ahora que se encuentra en una edad muy avanzada de su vida. Reflejo de la soledad que sufren muchos de nuestros mayores además en un sociedad cada vez más envejecida.
Hoy te has levantado y solo te duele un riñón y las articulaciones, el dolor esporádico del pecho ha desaparecido. Solo te has divorciado 4 veces y algunos de tus hijos vienen de visita en navidades y si se acuerdan, en tu cumpleaños. Todos tus nietos tienen más de 20 y ya no tienes que darles paga. Tu pensión es suficiente para pagar el mismo piso destartalado en el que has vivido durante los anteriores 50 años, el pescado de los miércoles y la sopa de los viernes. Es 2083, la vida es buena a tus lozanos 82 años.
un señor se deja fotografiar por un fotógrafo que se pasea por la calle. ¿Pueden unos ojos hablar? ¿Contar historias? ¿Qué nombre tiene este señor? ¿Cuál es su mayor herida? ¿Qué le aporta felicidad?
Primera imagen (señoras sentadas en un banco): una de las señoras en esta imagen refleja soledad y observamos que la otra le está apoyando. Igualmente, esta imagen nos hace pensar en que muchas veces las personas mayores se sienten muy solas y agradecen mucho el apoyo o la atención de los demás.
Imagen de la señora sentada en el banco. El problema de la soledad en la tercera edad o incluso el problema de la depresión en la tercera edad.
ResponderEliminarUna señora sentada en un banco en medio de un parque, es una señora que está sola y sin compañía, y representa la soledad de la gente mayor.
ResponderEliminarEste señor es un periodista que se dedica a viajar por Latinoamérica y, sobre todo, por la zona amazónica conviviendo con diferentes tribus, comiendo lo que comen, conviviendo con sus rituales y costumbres y ayudando a estas tribus a difundir su mensaje al mundo. Les ayuda a contar su historia al mundo y pedir ayuda para que las grandes petroleras no les quiten su hogar.
ResponderEliminarLa imagen de la señora es una escultura representando la soledad en la tercera edad. Parece triste y esto representa el abandono y la poca ayuda que reciben en ocasiones las personas que no tienen ayuda familiar.
ResponderEliminarMecedora: La lectura puede acompañarnos en todas las etapas de la vida. En la niñez, nos ayuda a aprender. En la adolescencia, nos proporciona referentes. En la adultez, nos relaja de las obligaciones y el estrés. En la vejez, reduce nuestra soledad.
ResponderEliminarImagen de la mecedora: Se fue sin decir nada. Parece que nada ha cambiado. Su mecedora, donde ella se sentaba. Su libro, abierto por la página por la que ella lo dejó. La pesada manta que utilizaba para cubrir sus piernas. Y el cojín. El cojín en que se apoyaba para leer, leer y leer. Le encantaba leer. Parece que nada ha cambiado. Pero se fue. Se fue sin decir nada.
ResponderEliminarNo hay cosa más triste que una mecedora que ya no tiene quien la meza. Si la miro con detenimiento todavía puedo imaginármela donde siempre, con las gafas puestas, libro en mano, esperando a que llegásemos del colegio. No me he atrevido a mover del sitio el libro y las gafas que se dejó ahí aquel día, aferrándome a la esperanza de que vuelva y termine todo aquello que dejó a medias. Pero no va a volver, la mecedora no tiene quien la meza.
ResponderEliminarEn la imagen podemos ver una mecedora, y encima una manta, un cojín y un libro. Seguramente, una persona se acababa de levantar de la mecedora antes de que se hiciera la foto, por ejemplo, porque hubieran tocado el timbre de casa. Esta imagen representa un momento de paz para personas amantes de la lectura.
ResponderEliminarLa primera fotografía muestra el rostro desanimado de una señora que sentada en un banco da de comer a las palomas como si ellas fueran la única compañía que tuviera en su vida, ahora que se encuentra en una edad muy avanzada de su vida. Reflejo de la soledad que sufren muchos de nuestros mayores además en un sociedad cada vez más envejecida.
ResponderEliminarHoy te has levantado y solo te duele un riñón y las articulaciones, el dolor esporádico del pecho ha desaparecido. Solo te has divorciado 4 veces y algunos de tus hijos vienen de visita en navidades y si se acuerdan, en tu cumpleaños. Todos tus nietos tienen más de 20 y ya no tienes que darles paga. Tu pensión es suficiente para pagar el mismo piso destartalado en el que has vivido durante los anteriores 50 años, el pescado de los miércoles y la sopa de los viernes. Es 2083, la vida es buena a tus lozanos 82 años.
ResponderEliminarMecedora. Ahí es donde se solía sentar el recientemente difunto abuelo del joven que sacó la foto.
ResponderEliminarun señor se deja fotografiar por un fotógrafo que se pasea por la calle. ¿Pueden unos ojos hablar? ¿Contar historias? ¿Qué nombre tiene este señor? ¿Cuál es su mayor herida? ¿Qué le aporta felicidad?
ResponderEliminarPrimera imagen (señoras sentadas en un banco): una de las señoras en esta imagen refleja soledad y observamos que la otra le está apoyando. Igualmente, esta imagen nos hace pensar en que muchas veces las personas mayores se sienten muy solas y agradecen mucho el apoyo o la atención de los demás.
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