Comparo La Sirenita de Hans Christian Andersen con La Sirenita de Disney. Creo que la versión de Andersen tiene más literariedad que la versión de Disney, el libro está menos limitado, puede utilizar recursos más complejos y tiene un lenguaje más literario y un contenido narrativo más complejo. Sin embargo, la versión de disney tiene mayor literacidad y lecturabilidad, pues es más accesible en forma y contenido. En forma, porque requiere menos esfuerzo ver una película que leer y, en contenido, porque el lenguaje de la película y su contenido narrativo están más simplificados y son más accesibles para todos.
Creo que a menudo las adaptaciones de las obras ofrecen una lecturabilidad que convierte la adaptación en un material que puede alcanzar a un público mucho más amplio, pues pocas son las veces que las adaptaciones conservan la literariedad de las obras originales, que requieren de mayor literacidad. No considero que las adaptaciones sean menos literatura que las obras en las que se basan; en su lugar, creo que es la misma obra en busca de dos objetivos diferentes: la obra original busca, probablemente, llegar a un público muy concreto a la vez que se adapta a las normas literarias de la época, mientras que la adaptación busca expandir el mensaje, o la oportunidad de entretenimiento que ofrece la obra y alcanzar a un público mucho más general y menos selecto.
Un ejemplo de literaridad podría ser por ejemplo La Casa de Bernarda Alba de Federico Garcia Lorca. Esta obra está llena de metáforas o de símbolos literarios: entre otros muchos el espacio cerrado (el interior de la casa) tiene una gran importancia en la casa, ya que refleja tristeza, angustia, opresión... Un ejemplo de literacidad sería por ejemplo el cuento infantil del Patito Feo, pues es un cuento destinado a un público infantil que deja una moraleja que podría valer para un contexto real: no se debe juzgar a alguien por las apariencias. Por último, un ejemplo de lecturabilidad sería para un adolescente leer Mentira de Care Santos porque es una lectura apropiada para su edad. No obstante, para un niño de 8 años sería bastante complicado.
Comparo La Sirenita de Hans Christian Andersen con La Sirenita de Disney. Creo que la versión de Andersen tiene más literariedad que la versión de Disney, el libro está menos limitado, puede utilizar recursos más complejos y tiene un lenguaje más literario y un contenido narrativo más complejo. Sin embargo, la versión de disney tiene mayor literacidad y lecturabilidad, pues es más accesible en forma y contenido. En forma, porque requiere menos esfuerzo ver una película que leer y, en contenido, porque el lenguaje de la película y su contenido narrativo están más simplificados y son más accesibles para todos.
ResponderEliminarCreo que a menudo las adaptaciones de las obras ofrecen una lecturabilidad que convierte la adaptación en un material que puede alcanzar a un público mucho más amplio, pues pocas son las veces que las adaptaciones conservan la literariedad de las obras originales, que requieren de mayor literacidad. No considero que las adaptaciones sean menos literatura que las obras en las que se basan; en su lugar, creo que es la misma obra en busca de dos objetivos diferentes: la obra original busca, probablemente, llegar a un público muy concreto a la vez que se adapta a las normas literarias de la época, mientras que la adaptación busca expandir el mensaje, o la oportunidad de entretenimiento que ofrece la obra y alcanzar a un público mucho más general y menos selecto.
ResponderEliminarUn ejemplo de literaridad podría ser por ejemplo La Casa de Bernarda Alba de Federico Garcia Lorca. Esta obra está llena de metáforas o de símbolos literarios: entre otros muchos el espacio cerrado (el interior de la casa) tiene una gran importancia en la casa, ya que refleja tristeza, angustia, opresión...
ResponderEliminarUn ejemplo de literacidad sería por ejemplo el cuento infantil del Patito Feo, pues es un cuento destinado a un público infantil que deja una moraleja que podría valer para un contexto real: no se debe juzgar a alguien por las apariencias.
Por último, un ejemplo de lecturabilidad sería para un adolescente leer Mentira de Care Santos porque es una lectura apropiada para su edad. No obstante, para un niño de 8 años sería bastante complicado.